jueves, 15 de noviembre de 2012

laregaderabiológica: La polilla del tomate: Tuta Absoluta

laregaderabiológica: La polilla del tomate: Tuta Absoluta: DESCRIPCIÓN La polilla del tomate o Tuta absoluta es una pequeña palomilla de unos 7mm de longitud. La actividad de los adultos es del atard...

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Alimentos transgénicos y salud humana


Muchas discusiones se han entablado en torno a los transgénicos a nivel mundial.  La pregunta de fondo siempre será ¿cómo afectan los alimentos transgénicos a los humanos?; además, si los cultivos transgénicos son utilizados para alimentar ganado u otros animales quedan algunas dudas acerca de la seguridad del consumo de carne de dichos animales. El Dr. Rubens Onofre, PhD en genética , y profesor de postgrado en recursos genéticos vegetales en la Universidad de Santa Catarina en Brasil, presentó en el 2009 el informe   “Calidad de los análisis de riesgo e inseguridad de los transgénicos para la salud ambiental y humana”, documento del cual extraemos un resumen para detallar solo los riesgos para la salud humana.
Aún no se han publicado estudios de largo plazo que garanticen que los productos transgénicos no causan daño a la salud humana, y tampoco se han realizado estudios rigurosos para determinar si existen posibles riesgos toxicológicos, sin embargo algunos países ya utilizan alimentos transgénicos. De acuerdo a Rubens, los estudios presentados por los impulsores de los transgénicos son, en general, de “calidad muy baja y por eso, difícilmente serían publicados en revistas de prestigio”.  Entre las falencias que se detectan habitualmente están el bajo número de repeticiones y la corta duración de los ensayos.
La ausencia de estudios de largo plazo se hace extraña en la actualidad, considerando que los científicos trabajan con organismos genéticamente modificados (OGM) hace a varias décadas, y de acuerdo a lo que revela Rubens, en 1975 los investigadores se reunieron en California para discutir estrategias para  “la contención física y biológica de las moléculas y vectores o los mismos organismos intervenidos”. Una medida de precaución que no se mantiene en nuestros días por la presión comercial.
De acuerdo al investigador, una segunda reunión realizada en el año 2000 tuvo mayor énfasis en criterios comerciales y poco interés en cubrir temas relacionados a la salud. De acuerdo a Rubens, las empresas productoras de semillas transgénicas ingresaron a la bolsa de valores para captar capital y esta estrategia  “obliga a una empresa a presentar siempre resultados positivos. Como esto no siempre es posible, no se descarta la posibilidad de conflictos de interés en el desarrollo de investigaciones o productos.”
La amenaza oculta
La estrategia aplicada por la industria dedicada al desarrollo de transgénicos, fue similar a la que utilizaron las empresas financieras durante la última crisis global. Simplemente se logró disfrazar una actividad que implica alto riesgo, con un nombre que elimine la percepción de amenaza. Fue así que el término utilizado en los 70 y 80 orientado al manejo de “biorriesgos” fue reemplazado por estrategias para obtener “productos bioseguros”.
A pesar de ser una industria con muchos años en actividad, se ha procurado evadir los estudios de largo plazo. Esta estrategia se ha concretado al establecer el criterio de equivalencia substancial en vez de realizar la evaluación de riesgos. Bajo el criterio de equivalencia substancial,  si un OGM posee una composición de  proteínas, carbohidratos, grasas, ceniza, aminoácidos, etc.. similar a los que presenta su contraparte que no ha sido modificada genéticamente, entonces el producto transgénico puede ser considerado seguro. Además, si se encuentran valores discrepantes, se utilizan valores similares de otras variedades de la misma especie para asegurar que el OGM es seguro.
Rubens asegura que es necesario someter a los OGM a estudios de largo plazo, porque desde el punto de vista científico “ el transgene insertado en una planta contiene elementos bastante distintos de los encontrados en la planta original” y puede desencadenar efectos no previstos y colaterales. Por esto se requeriría establecer análisis toxicológicos en humanos, animales y medir el impacto en organismos no blanco.
Se hace necesario evaluar “la estabilidad genética, alteraciones genómicas, toxicidad y alergenicidad, productos de la expresión génica, digestibilidad y metabolismo, biodisponibilidad de nutrientes y micronutrientes, toxicidad aguda y crónica, formulación y ensayo de alimentos para animales, posibles impactos a organismos no blanco, necesidad de información para el consumidor, entre otros”, indica el investigador. La falta de estudios solo refuerza la incertidumbre y debería llevar a la aplicación del principio precautorio.
Estados Unidos, Brasil, Argentina y Canadá son algunos de los países que no han adoptado el principio precautorio, y asumen que los transgénicos no ofrecen riesgos para la salud humana.
Riesgos para la salud
Rubens asegura que a la mayoría de plantas transgénicas se les ha insertado genes de resistencia a antibióticos, y diversos estudios confirman que procesos como la recombinación o la transferencia horizontal pueden trasladar esos genes a bacterias patógenas en humanos, de modo que la diseminación de transgénicos disminuiría la posibilidad de controlar enfermedades.
Debido a la falta de estudios la Brithish Medical Association ha sugerido la prohibición de los genes de resistencia a antibióticos, la moratoria de plantaciones comerciales  y establecer mejores mecanismos de vigilancia sanitaria.
No existen estudios en humanos, pero ya se han presentado accidentes en los que maíz BT Starlink fue liberado para consumo animal, pero un grupo de personas “manifestaron reacciones alérgicas probablemente causadas por el consumo de derivados de ese maíz”. Este tipo de maíz posee el gen Cry9C, cuya toxina puede causar reacciones alérgicas en el hombre.
De acuerdo al informe de Rubens, el investigador Arpad Pusztai “ constató que las ratas alimentadas con papas transgénicas presentaban cerebros, hígados y testículos menos desarrollados que el grupo de ratas control. Además, el estudio revelo una proliferación e hiperirritabilidad del sistema inmunológico de la mucosa del estómago de ratas alimentadas con papas transgénicas”.
Hay efectos indirectos asociados al uso de soya transgénica, como el incremento en el uso de herbicidas y el aumento de residuos de glifosato por encima de las 10ppm. Rubens indica que estos contaminantes están asociados al desarrollo de cáncer, disturbios reproductivos en mamíferos, efecto desregulador del sistema endocrino o disrupción endocrina.
No se puede afirmar que solo con la prohibición de la comercialización para consumo humano se pueda evitar el impacto sobre la salud de los consumidores. En Perú y México no ha sido autorizada la siembra de plantas transgénicas, y sin embargo han aparecido cultivos en los que se filtran plantas transgénicas.

martes, 13 de noviembre de 2012

Documental: La poderosa agricultura de europa

http://www.youtube.com/watch?v=dgXPrnzCTTg

CONSTRUCCIÓN DE BANCALES CON RASILLONES CERÁMICOS



Paso 1º.- Una vez elegido el trozo de parcela que queremos emplear para el huerto se dan varias pasadas de motocultor en cruzado profundizando al máximo en la tierra, removiéndola y procurando que esté suelta.

Paso 2.- Ya tenemos el trozo preparado para iniciarla la colocación de los rasillones.

1º.- Tomamos medidas del lado de la parcela, por ejemplo: 15 m de largo por 7 de ancho; tenemos 105 m2. hábiles para el futuro huerto con bancales.



2º.- Haciendo números sabemos que nos caben 8 bancales de 5.60 m. de largo por 1.20 de ancho y pasillos de 0.50 entre bancales y un metro en los exteriores para maniobrar y poder pasar con una carretilla.



Paso 3.- Clavamos 4 estacas, una en cada esquina después de tomar las medidas de la distancia al exterior, el nivel y la escuadra; el interior ha de ser la suma de los 8 bancales mas los pasillos centrales.
Ya hemos calculado que los bancales han de llevar 4 rasillones de 1.40 en los lados y dos en los extremos de 1.20m., por lo tanto las medidas del rectángulo que forman las estacas ha de ser de 13.1X5.60.
El resto será para pasillo en los extremos.
Tomar el nivel de la cuerda 5-6 cm. por debajo del rasante de la tierra para que los rasillones queden enterrados a esa profundidad al menos.



Paso 4.- Ya tenemos la cuerda atada a las cuatro estacas, procedemos a colocar los rasillones siempre con la precaución de que queden nivelados y al ras de la cuerda.
Al tiempo que vamos colocando los rasillones vamos introduciendo la tierra que nos va sobrando que serán los futuros pasillos y al mismo tiempo vamos introduciendo el estiércol y el compost para que la mezcla quede perfecta, porque si llenamos los bancales en esta operación con solo tierra, después tendremos que sacar la que sobra al introducir la materia orgánica.

Paso 5.- Asegurados de que el bancal nos ha quedado perfectamente nivelado y terminado procedemos a clavar los hierros para apuntalar, dos por el exterior y uno en el interior. Sabemos que el empuje de la tierra hacia el exterior es mayor que al contrario, por ello la colocación de dos puntales y uno en el interior para que el rasillón no se desplace.


Este sería el resultado final


También sería factible forrar los exteriores con lasas de piedra por estética y para darle más cosistencia ya que al cavar es fácil que se rompa alguno si no se tiene cuidado, aunque no queda mal así.

Y este el resultado ya plantados y en producción




Paso 6.- El riego. Una vez acabados todos los bancales procedemos a instalar el riego.
Podría ser factible el riego con una manguera pero resultaría muy pesado y poco seguro ya que el agua se distribuiría con poco orden pudiendo regarse unas partes más que otras, por lo que sería aconsejable la instalación de un riego uniforme por goteo o cintas sudantes.



El cultivo de la lechuga (U. lactuca)

Descripción general
Dada la abundancia de variedades de lechuga, la descripción se ajusta a las necesidades que tiene la gran mayoría de ellas, pero ocurrirá que determinadas variedades se aparte mucho de estos requerimientos, por lo que habrá que consultar al suministrador los cuidados específicos de cada variedad.
La procedencia de la lechuga no es clara, la mayoría de los botánicos dicen que procede de la India, pero existe un seguro antecesor de la lechuga, Lactuca scariola L., que se encuentra silvestre en la mayor parte de las zonas templadas. La lechuga se cultiva desde hace 2.500 años.
La lechuga es una planta anual de la familia Compositae de nombre botánico Lactuca sativa L. Sus raíces es corta y con ramificaciones, no llegan a sobrepasar los 25 cm. de profundidad. El tallo es corto cilíndrico y ramificado Las hojas están colocadas en roseta, desplegadas al principio; en unos casos se mantienen desplegadas en todo su desarrollo (variedades romanas), y en otros se recogen formando cogollos más tarde. El borde de las hojas pueden ser liso, ondulado o aserrado.
Si se las deja crecer tienen inflorescencias amarillas dispuestas en racimos y finalmente producen unas semillas provistas de un vilano plumoso. La lechuga es una hortaliza pobre en calorías, pero ricas en minerales y vitaminas, aunque son las hojas exteriores verdes las más ricas en vitamina C.
Continua con los requerimientos del cultivo

Temperatura
La temperatura óptima de germinación es de 19ºC. Durante la fase de crecimiento del cultivo se requieren temperaturas entre 14-18ºC por el día y 5-8ºC por la noche. La lechuga exige que haya diferencia de temperaturas entre el día y la noche. Durante el acogollado se requieren temperaturas en torno a los 12ºC por el día y 3-5ºC por la noche.
Por encima de los 25º C la germinación es pobre y la planta tiende a espigar. En 2 días de mucho calor el cogollo se puede ir a espiga, lo cual origina hojas amargas y cogollos poco compactos. Por tanto, en verano hay peligro de espigado.
Este cultivo soporta peor las temperaturas elevadas que las bajas, ya que como temperatura máxima puede soportar hasta los 30 ºC y como mínima temperaturas de hasta –6 ºC.
Cuando la lechuga soporta temperaturas bajas durante algún tiempo, sus hojas toman una coloración rojiza, que se puede confundir con alguna carencia.
Puede soportar hasta -6º C, pero hay daños en las hojas con -2º C (coloración rojiza); depende de la variedad.
Humedad
La raíz de la lechuga es reducida en comparación con las hojas, lo que la hace muy sensible a la falta de humedad y soporta mal la sequía, aunque sea muy breve.
La humedad relativa ideal es del 60 al 80%, aunque en determinados momentos agradece menos del 60%.
Esta limitación dificulta el cultivo en invernadero donde la humedad suele ser mayor, por lo que se recomienda su cultivo al aire libre, cuando las condiciones climatológicas lo permitan.
Riego
Como se ha indicado, es necesario mantener en la tierra continuamente un buen b nivel de humedad mientras que en el ambiente no conviene tener una humedad exagerada, lo que la hace candidata ideal para el riego por manga exúdate o por goteo. El riego tipo lluvia, (manguera, o aspersores), es el menos indicado, debe aplicarse fuera de las horas de sol para que las hojas no se quemen con los rayos de sol. Solo es recomendable este tipo de riego en los primeros días post-trasplante, para conseguir que las plantas agarren bien. (En pequeñas superficies se puede dar con una regadera).
En caso de riego por inundación, convendrá cultivarlas sobre surcos o caballones, de modo que el agua inunde las raíces mientras se mantiene la planta en seco.
Este cultivo, en ningún caso admite la sequía, aunque la superficie del suelo es conveniente que esté seca para evitar en todo lo posible la aparición de podredumbres de cuello.
Los riegos se darán de manera frecuente y con poca cantidad de agua, procurando que el suelo quede aparentemente seco en la parte superficial, para evitar podredumbres del cuello y de la vegetación que toma contacto con el suelo.
Luminosidad
La planta exige estar expuesta a mucha luz, lo ideal es a pleno sol. Sin embargo es recomendable protegerlas del sol fuerte durante el verano, y de la lluvia una vez que estén desarrolladas, ya que se pudren fácilmente las hojas mojadas.
Para evitarlo, puede disponerse un techo de plástico sobre un armazón que permita una buena ventilación y no moleste para el cultivo. Por esta razón, se debe regar al pie, procurando no mojar las hojas.
Suelo
Los mejores suelos son los ligeros, arenoso-limosos, con buen drenaje, situando el pH óptimo entre 6,7 y 7,4. Si el suelo es excesivamente ácidos será necesario encalar con el fin de aumentar el pH.
En cultivos de primavera, se preferible un suelo arenoso, pues se calientan más rápidamente y permiten cosechas más tempranas. En cultivos de otoño, se recomiendan los suelos francos, que se enfrían más despacio que los arenosos. En cultivos de verano, es preferible suelos ricos en materia orgánica, pues se regula mejor la humedad y el crecimiento de las plantas es más rápido.
Principales variedades de la lechuga
Las variedades de lechuga se pueden agrupar en los siguientes tipos:
Lactuca sativa var. Longifolia.- Lechuga Romana
No forman un verdadero cogollo, las hojas son oblongas, con bordes enteros y nervio central ancho.
Lactuca sativa var. capitata – Lechuga Romana Baby
Acogolladas, se forma un cogollo apretado de hojas.
Lactuca sativa var. inybacea – Lechugas Batavia, Mantecosa, Trocadero o Iceberg
De hojas sueltas y dispersas. Lechuga acogollada o, también llamada, repollada: estas lechugas forman un cogollo apretado de hojas. Se distinguen:
Tipo Trocadero. De hoja blanda, mantecosa. Más frecuente en el Norte de España.
Tipo Iceberg. Hoja crujiente y consistente. Más cultivada en zonas cálidas de la Península Ibérica.
Tipo Batavia.
Tipo Mantecosa, con muchas menos variedades que los otros grupos.
Lactuca sativa var. Augustana – Lechuga espárrago, Lollo Rossa, Red Salad Bowl, Cracarelle
Son lechugas que se aprovechan por su tallo, tienen las hojas puntiagudas y lanceoladas. En España se cultivan poco siendop comunes en China y la India.
También existen lechugas de hojas suelta poco conocidas, a modo de las berzas que se cultivan en el norte, estas lechugas poseen las hojas sueltas y dispersas y se pueden empezar a cortar a los 20-25 días después de la siembra. Luego de cortadas rebrotan nuevas hojas que se pueden seguir cortando. Por ejemplo la variedad Rubia de hoja lisa.
Existen además variedades de hojas púrpuras o amarronadas, criadas principalmente con fines decorativos, pero que cada vez se utilizan más en la ensalada mezclada con lechugas tradicionales y hay también hay echugas miniatura.
Actualmente se busca conseguir genéticamente lechugas de menor tamaño y mejorar la calidad basada en cogollos compactos, aparte de buscar variedades libres de virus.
Modo de cultivo
Sembrado en semilleros
Lo habitual es cultivar lechugas a partir de planta en cepellón obtenida en semillero. La siembra directa solo se aplica en algunos lugares para la producción de lechuga Iceberg.
Si se parte de semillas, para las lechugas de primavera entre Febrero y Mayo, Las lechugas de otoño se siembran entre agosto y octubre. Transcurridos 30-40 días, la lechuga será una plantita de 5-6 hojas y una altura de 8 cm , desde el cuello del tallo hasta las puntas de las hojas y se trasplanta a su lugar de crecimiento definitivo.
Haremos pues cuatro lotes con una cadencia de un mes entre ellos, para las lechugas de primavera/verano y tres para las de otoño.
Se recomienda el uso de bandejas de poliestireno, sembrando en cada alveolo una semilla a 5 mm de profundidad.
Las semillas son sensibles al frío por lo que el semillero debe estar convenientemente protegido, lo mas sencillo es guardarlo en un invernadero de temperatura controlada, otras soluciones son, un semillero de cama caliente cubierto con plástico o cristal. Abre la tapa en los días más cálidos para airear. Tampoco conviene exponer los semilleros a pleno sol durante las horas de calor, situarlos al debajo por el lado sur de un árbol o un sombrajo, puede ser una buena solución para tener sol a las horas, inicial y final del día y estar a cubierto las horas centrales.
Plantación
Se pueden sembrar en macetas como mínimo de 20 cm de diámetro y 20 cm de fondo, de plantarlas en jardineras dejar entre ellas 30 cm. Para las lechugas Baby pueden utilizarse tiestos de 12 cm
La plantación se realiza normalmente en caballones a una altura de 25 cm. para que las plantas no estén en contacto con la humedad, además de evitar los ataques producidos por hongos. La plantación debe hacerse de forma que la parte superior del cepellón quede a nivel del suelo, para evitar podredumbres al nivel del cuello y la desecación de las raíces.
En bancales, la densidad de plantación depende de la variedad, normalmente se siembran con un marco de caballones a 30 y separación de 20 cm., aunque en las variedades Romana y similares que son muy abiertas se suele dejar 30 cm., mientras que en la variedad cogollos Baby se pueden aproximar los caballones a 20 cm y colocar las plantas cada 15 cm. En bancales profundos no se reducir en exceso el marco dado el tamaño de las plantas adultas y que las raíces poco profundas no aprovechan la profundidad del bancal.
Tras la plantación, regar diariamente durante 4-5 días sin aporte de abono, para facilitar el enraizamiento de las plantas.
Las plantas en los bancales se pueden defender en túneles de polietileno sobre unos arquillos, o usando botellas de plástico 5/8 litros de agua de plástico cortadas por la base y con el tapón abierto para ventilación. Es una perfecta protección individual para los plantones y resultan económicas.
Una familia de cuatro personas se calcula que puede consumir una media 10 lechugas mensuales. Para conseguir esta producción basta planta treinta semillas en cada tanda y plantar las diez mejores de cada tanda de forma que nunca tendremos en plantación mas de 60 semillas en el semillero y 20 lechugas en los bancales ( 1,5 m2 de bancal)
Asociación con otras plantas
La lechuga puede plantarse, en caso de disponer de poco espacio, con casi todos los cultivos, entre las líneas de éstos sinedeo especialmente acdecuada con los cultivos de raíz como zanahorias y remolacha, simpre que las necesidades hídricas de ambas plantas coincidan, pues la lechuga necesita de humedad casi constante
,
Con cebolla y cebolleta, sólo se pondrán en las primeras fases de desarrollo, dada la diferencia de necesidad hídrica de ambos cultivos, cuando las cebollas ya están casi hechas.
Preparación del terreno.
Es conveniente en todos los caso pero sobre todo es imprescindible en el caso de regar por inundación, proceder al nivelado del terreno para evitar la formación de charcos y seguidamente al asurcado y acaballonado, formará varios lomos donde se ubicarán las plantas así como realizar pequeños surcos donde alojar la tubería portagoteros, o mangas exudantes. Se pretende con ello separar al máximo las hojas de la zona húmeda mientras que se facilita el acceso de la humedad a las raíces.
Se recomienda cultivar lechuga después de leguminosas, cereal o barbecho, no deben cultivarse como precedentes crucíferas o compuestas, manteniendo las parcelas libre de malas hierbas y restos del cultivo anterior. No deberán utilizarse el mismo terreno para más de dos campañas con dos cultivos de hoja a lo largo de cuatro años.,
La desinfección química del suelo no es recomendable, pues se trata de un cultivo de ciclo corto muy sensible a productos químicos, pero en caso de necesitar el terreno desinfección, si se recomienda utilizar la solarización en verano.
Se recomienda el empleo de láminas de polietileno negro, con el fin de aislar las hojas de la humedad sobre todo en lechugas de pequeño tamaño y las que no forman cogollos cuyas hojas permanecen muy abiertas, para evitar que se ensucien de tierra procedentes del agua de lluvia, por otra parte esta práctica rec duce la aparicion de malas hierbas.
Blanqueo.
La técnica del blanqueo se utiliza en lechugas de hoja alargada (tipo Romana), consisten en atar el conjunto de hojas con una goma. Actualmente la mayoría de las variedades cultivadas acogollan por sí solas. El blanqueo se realiza entre 5 y 7 días antes de la recolección. Existen también campanas de poliestireno invertidas, que se utilizan para este fin.
Por economía, hoy esta operacion es raro hacerla en las lechugas comerciales, que o bien cultivan especies de tipo “repolludas” o simplemente, no las atan, por lo que hay que tirar muchas más hojas de las necesarias, para llegar a las hojas que no amarguen.
Manta térmica
Si el cultivo es de invierno-primavera para evitar el espigado, se suele emplear la manta térmica, con el fin de que la planta se desarrolle más rápidamente, no se endurezca y no acumule horas de frío que le hagan subirse a flor.
Abonado
.
El terreno debe tener buen aporte de estiércol y materia orgánica en descomposición, sobre un terreno agotado se recomienda un abonado con estiércol de 3 kg/m2, pero puede ser menor cuando si ya se aportó estiércol en los cultivos anteriores.
El 60-65% de todos los nutrientes son absorbidos en el periodo de formación del cogollo y cualquier abonado debe suspenderse como poco una semana antes de la recolección.
La lechuga es exigente en potásico, especialmente en épocas de bajas temperaturas, por lo que de añadirse abono mineral debe incidirse algo en este mineral asi como en magnesio. En cambio hay que evitar los excesos de nitrógeno, con objeto conseguir hojas flexibles y tiernas y una adecuada formación de los cogollos. Un moderado abonado de fondo puede realizarse a base de complejo 8-15-15, a razón de 50 g/m2. como máximo.
Con los riegos puede aportarse hasta 10 g/m2 de nitrato amónico en los momentos de máximo crecimiento. En suelos de carácter ácido, el nitrato amónico debe ser sustituido por nitrato de cal a razón de unos 15 g/m2, aportados en cada riego, sin superar el total de 50 g/m2.
Malas hierbas.
Las malas hierbas suponen una dura competencia a las lechugas por lo que deben eliminarse cuanto antes, por ello es una buena práctica el aporcado con film de polietileno negro y un control periódico con labores de escarda. En el periodo próximo a la recolección, las malas hierbas sofocan a la lechuga y , crean un ambiente propicio al desarrollo de enfermedades, las virosis se pueden ver favorecidas por la presencia de malas hierbas.
En un cultivo familiar , no es recomendable ni necesario acudir a productos fitosanitarios para combatir las malas hierbas pues la superficie de cultivo reducida y la inmediatez de otros tipos de cultivos lo hacen inadecuado, pero si cultiva amplias extensiones de lechugas, los productos para combatir las malas hierbas son:
Benfluralina 18% 6.50-9.50 l/ha Concentrado emulsionable
Pendimetalina 33% 3-5 l/ha Concentrado emulsionable
Propizamida 40% 1.75-3.75 l/ha Suspensión concentrada
Como siempre de utilizarse productos fitosanitarios deben uleer con atención todas las indicaciones de los fabricantes, respetar e al máximo los periodos de calerencia antes de la recolección, dar los productos de forma localizada y protegerse con ropa y complementos adecuados para manejar los productos químicos.
Recolección.
Las lechugas deben recogerse a medida que la cabeza adquiere la compactación adecuada. Una cabeza compacta es la que requiere de una fuerza manual moderada para ser comprimida, una cabeza muy suelta puede esperar y una muy firme o dura está sobremadurada. Las cabezas inmaduras y maduras tienen mucho mejor sabor que las sobremaduras.
Se corta la planta por la base, a ras de suelo, pero nunca si han sido regadas y tienen agua en el interior del cogollo.
Conservación
La lechuga es una planta delicada que merece ser comida fresca, en el caso de necesitar conservarse, lo ideal es aplicar una temperatura de 0ºC y una humedad relativa mayor del 95%. Sólo aguantan en el frigorífico de 10 a 15 días. La eliminación de las hojas exteriores y un enfriamiento rápido y una baja temperatura de almacenamiento reducen el desarrollo de las pudriciones blandas bacterianas.
Por debajo de cero grados puede sufrir daño por congelamiento, un oscurecimiento translúcido o un área embebida en agua, la cual se torna legamosa y se deteriora
después de descongelarse.

El cultivo del pepino






PEPINO
Cucumis sativus L. Cucurbitaceae
El pepino se utiliza para consumo fresco y para
 procesamiento (de menor tamaño). En ambos casos las
variedades pueden diferir en cuanto a tipo de fruto y
grado de madurez en el momento de la cosecha.
CLIMA Y SUELOS
El pepino se adapta a una gran variedad de localidades
 y se puede cultivar desde el nivel del mar hasta los
1.300 msnm.
Se adapta a temperaturas entre los 18 a 25ºC con un máximo de 32ºC.
Requiere entre 70 y 90 % de humedad relativa.
Es un cultivo con alto requerimiento de agua.
El cultivo se favorece con suelos de textura-areno-arcillosa, bien drenados y con un pH entre 5,5 y 6,7.
ZONAS DE CULTIVO Y EPOCAS DE SIEMBRA
Se han realizado investigaciones en las zonas de Alajuela y Guápiles en las que ha presentado buena
adaptación.
Para exportación, las zonas en que se ha evaluado el cultivo son: Alajuela, (La Fortuna de San Carlos),
Guanacaste, Caña; ésta última presenta problemas con los vientos que limitan la adaptación del cultivo, sin
embargo las condiciones del suelo y clima son las adecuadas. Además se cuenta con infraestructura de
riego y terrenos mecanizables. El problema de viento puede superarse con el uso de barreras rompevientos
que favorecen la actividad de los insectos polinizadores y disminuyen los daños físicos en la planta.
En San Carlos, los rendimientos han sido buenos, pero la alta humedad relativa de la zona favorece la
incidencia de enfermedades, principalmente de la hoja.
El pepino puede cultivarse todo el año si se cuenta con riego pero no se recomienda su cultivo en épocas muy
lluviosas.
En el caso de siembras para exportación, la época de siembra más conveniente es entre noviembre y enero.
CULTIVO
VARIEDADES
Para consumo fresco, las variedades de pepino
adecuadas son Palomar, Poinsett, Victory, Marqueter,
Market-More.
Para exportación se ha utilizado con éxito el híbrido
Dasher II.
Par encurtido, algunas variedades e híbridos que han
mostrado buena adaptación y rendimiento son Gémini
(híbrido), Pioneer-Explorer Premir, Wisconsin 18,
Spartan Daun y Ohio 17.
PREPARACION DEL SUELO
El terreno se prepara pasando al arado y la rastra, para dejarlo suelo y favorecer la producción de raíces del
cultivo.
SIEMBRA
El pepino se siembra en lomillos o montículos o directamente en el suelo.
La distancia entre surcos varía entre 1,2 y 1,5 m y la distancia entre plantas es de 20 cm.
La siembra se realiza en hoyos de 2 a 3 cm de profundidad en los que se colocan de tres a cuatro semillas
por golpe, se ralea después y se deja sólo una o dos plantas por golpe.
MANEJO DE LA PLANTACION
Fertilización
El pepino requiere de 150 a 200 kg/ha de nitrógeno y 300 kg/ha de fósforo. El fósforo se aplica todo en la
siembra, así como la mitad del nitrógeno. El resto del nitrógeno se aplicará a los 22-30 días después de la
siembra.
Estas cantidades se pueden suplir con fertilizante granulado de las fórmulas 12-24-12 o 10-30-10, en la
cantidad de 1.660 kg/ha para suplir el fósforo y la mitad de nitrógeno. A los 22-30 días se puede aplicar urea
o nitrato de amonio en las cantidades de 138 kg/ha. En la siembra, la fertilización se realiza en banda, a la
distancia de 5 a 10 cm de la semilla y a 5 cm de profundidad.
Se pueden realizar fertilizaciones foliares antes de la floración y quince días después.
Combate de malas hierbas
El período crítico de competencia en este cultivo se ubica entre los veinte y cuarenta días después de la
siembra.
El agricultor normalmente deshierba a los veinte días y aporca a los treinta días de la siembra.
Ensayos realizados en combate químico han mostrado que la mezcla de DNBP con pendimentalina (1,5 + 0,5
kg ia/ha), aplicado un día después de la siembra, ha dado buenos resultados. Sin embargo, el uso del
primero está restringido por su alta toxicidad.
En caso de lotes infestados de gramíneas, la utilización de un graminicida como el fluazifop-butil es
recomendable, el cual puede usarse aún en posemergencia.
Tutor
El crecimiento de la planta de pepino en un tutor, ayuda a aprovechar mejor el terreno, facilita las labores de
cultivo (aporca, deshierba y aplicación de agroquímicos), aumenta la ventilación, facilita la cosecha y mejora
la calidad del fruto en cuanto a sanidad y apariencia.
cultivo (aporca, deshierba y aplicación de agroquímicos), aumenta la ventilación, facilita la cosecha y mejora
la calidad del fruto en cuanto a sanidad y apariencia.
El tutor para pepino consiste en un conjunto de postes cada 3 m, con dos líneas de alambre a 0,8 a 1,3 m de
altura, en los cuales se amarran las guías con pabilo.
PLAGAS DEL PEPINO
En el pepino, es importante no utilizar productos clorinados
ya que son tóxicos para esta planta.
Vaquitas Diabrotica variegata (Coleoptera: Chrysomelidae)
Diabrotica porracea (Coleoptera: Chrysomelidae)
Acalyma sp. (Coleoptera: Chrysomelidae)
Son los insectos conocidos como vaquitas o tortuguillas
que miden de 5 a 7 mm y presentan colores vistosos
como amarillo, verde, azul oscuro, negro, etc., en distintas
 tonalidades.
Las larvas perforan las raíces y forman túneles mientras que los adultos atacan los tallos, hojas, frutos y
flores. Se consideran portadores de Erwinia y del virus del mosaico del pepino (CMV).
Una buena preparación del terreno antes de la siembra destruye los huevecillos y larvas o los expone a la
acción de los depredadores.
El chinche depredador Castolus tricolor destruye los adultos y Zelus spp., así como la mosca tachinida
Celatoria diabroticae, son depredadores de huevos.
El combate químico se puede realizar con metomil (Lannate 90% PS; 1 g/l) endosulfán (Thiodan 35 CE; 2
cc/l) o con monocrotofos (Nuvacrón o Azodrín; 2,5 cc/l).
Gusano del pepino Diaphania nitidalis (Lepidoptea: Pyralidae)
La larva madura mide 20 a 25 mm de largo color amarillo pálido o blanco-verdoso con manchas negras y se
vuelven rosadas antes de empupar. Se alimentan de flores y hojas. El mayor daño lo hace taladrando los
tallos y frutos.
El combate se inicia con la destrucción de la parte de la planta infestada así como de los residuos de
cosecha, para evitar la reinfestación.
Debido al hábito de taladrador, el combate químico es muy difícil, ya que el insecticida no llega donde está
la larva. En forma preventiva se puede aplicar algún insecticida piretroide o biológico, pero en horas de la
tarde, para evitar la intoxicación de los polinizadores y dirigido a las yemas de las flores y fruta joven.
Chinche patón o pata de hoja Leptoglossus zonatus (Dallas)
(Hemiptera: Coreidae)
El adulto mide de 16 a 21 mm de largo, tiene una banda amarilla zig-zag transversal en las alas cuando están
plegadas y parte de las patas traseras parecen como hojas.
Los adultos y las ninfas chupan los jugos de los frutos y partes tiernas, lo cual causa decoloración,
debilitamiento, pudrición y caída de frutos.
El combate se puede iniciar mediante la destrucción manual de huevecillos, los cuales los ponen agrupados,
ninfas y adultos.
ninfas y adultos.
Existe cierto grado de combate natural mediante la avispita Gryon sp. la cual parasita los huevecillos.
El combate químico puede hacerse mediante insecticidas sistémicos.
Áfidos Aphis gossypii Glover (Hemiptera: Aphididae)
Myzus persicae (Hemiptera: Aphididae)
Son pequeños insectos que miden de 1 a 2 mm, viven en el envés de las hojas, sobre todo en las partes más
tiernas y producen una melaza sobre la que crece la fumagina.
Succionan la savia de las plantas a las que debilitan y además son transmisores de virus del mosaico del
pepino y virus del mosaico de la sandía.
Por lo general, esta plaga tiene muchos enemigos naturales que mantienen baja la población.
Si el ataque es muy severo, se puede aplicar insecticidas sistémicos.
Enfermedades y su combate
Antracnosis Colletotrichum sp.
El ataque afecta las hojas, tallos y frutos. El síntoma principal son manchas color café en las hojas. En los
frutos se forman manchas redondas u ovaladas de color café-pardo, que se convierten en pústulas rojizas.
Para su combate se recomienda la desinfección de la semilla con fungicidas para este fin. Además, es
conveniente la aplicación preventiva de fungicidas con maneb cada cinco días. Si la enfermedad aparece, se
puede aplicar benomil alternado con el maneb. También se puede aplicar mancozeb.
Mildiu velloso Pseudoperonospora cubensis
Esta enfermedad es la mayor importancia en la estación lluviosa. El síntoma característico es la aparición de
un micelio de aspecto aterciopelado, color blanco-grisáceo entre las venas del envés de las hojas, que luego
se convierte en manchas cloróticas de mayor tamaño y número.
Se puede combatir con clorotalonil (3 g pc/l), zineb, mancozeb u oxicloruro de cobre en las dosis
recomendadas en la etiqueta.
Bacteriosis del pepino Pseudomonas sp.
Ataca los tallos, hojas y frutos. En las hojas produce manchas de apariencia húmeda, de 2 a 3 mm de
diámetro, color gris que se tornan negras y se caen, dejando un hueco en la hoja. En el fruto causa lesiones
en forma de manchitas que exudan una especie de goma.
Se pueden combatir tratando la semilla con fungicidas para semilla, eliminando los residuos de cosecha, ya
que es así como se propaga, usando variedades resistentes y sembrando sólo en suelos bien drenados.
También se puede realizar aplicaciones de captan, oxicloruro de cobre, o estreptomicina o bien, rotando el
cultivo por lo menos tres años.
COSECHA
La cosecha se realiza manualmente con una frecuencia variable. El fruto para cosechar debe estar en estado
óptimo de desarrollo, de acuerdo con las exigencias del mercado, en general el fruto debe estar tierno y el
mejor índice de ello es la semilla tierna.
El fruto del pepino puede almacenarse durante diez a catorce días a temperaturas entre 7 a 10ºC, con una
humedad relativa de 90 a 95%.
Tomado del libro: Aspectos Técnicos sobre Cuarenta y Cinco Cultivos Agrícolas de Costa Rica.
Dirección General de Investigación y Extensión Agrícola. Ministerio de Agricultura y Ganadería. San
José, Costa Rica. 1991